Los trastornos del desarrollo afectan fuertemente a los niños pequeños de familias migrantes

Los trastornos del desarrollo afectan fuertemente a los niños pequeños de familias migrantes

Los trastornos del desarrollo en el niño, que afectan al cerebro y sus funciones, pueden alterar duraderamente el crecimiento. Se manifiestan a través de dificultades motoras, cognitivas, sociales o emocionales. Un análisis reciente revela que estos trastornos son especialmente frecuentes en los niños de familias migrantes o refugiadas que viven en países occidentales ricos.

Entre los niños en edad preescolar procedentes de la inmigración, los trastornos de la coordinación y el movimiento afectan entre el 4,6 % y el 29,8 % de los casos. Los problemas de visión o audición alcanzan casi el 20 %, con una prevalencia más alta en las niñas que en los niños. Los retrasos en el lenguaje y el habla afectan, por su parte, entre el 5,8 % y el 18,2 % de los niños, siendo los niños los más afectados. Las deficiencias intelectuales, menos extendidas, varían entre el 0,8 % y el 7,4 %.

El autismo, uno de los trastornos más estudiados, presenta una prevalencia media del 28 % en estos niños, según los datos disponibles. En algunos casos, va acompañado de una deficiencia intelectual, con tasas que oscilan entre el 0,22 % y el 19,2 %. Estas cifras subrayan diferencias importantes con respecto a la población general, donde el autismo afecta aproximadamente al 1 % o 2 % de los niños.

Las razones de estas diferencias son múltiples. Las familias migrantes suelen enfrentarse a obstáculos para acceder a la atención médica y a los diagnósticos. Las barreras lingüísticas, culturales o económicas retrasan la detección temprana. Además, las herramientas de evaluación no siempre están adaptadas a la diversidad de orígenes y lenguas. Los niños de migrantes también pueden sufrir condiciones de vida más difíciles, como un acceso limitado a la educación o a entornos estimulantes, lo que agrava los riesgos.

Los trastornos del desarrollo no detectados a tiempo pueden acarrear consecuencias graves: fracasos escolares, aislamiento social, dificultades profesionales o problemas de salud mental. Sin embargo, una intervención temprana mejora las competencias cognitivas, motoras y sociales. También reduce los costes para las familias y la sociedad.

Este análisis pone de manifiesto una carencia alarmante de datos precisos. Pocos estudios se centran en los niños de migrantes o refugiados, y los que existen utilizan métodos variados, lo que dificulta las comparaciones. Los investigadores piden trabajos más rigurosos, con herramientas estandarizadas y muestras representativas. También subrayan la necesidad de formar mejor a los profesionales de la salud para detectar estos trastornos en poblaciones con perfiles diversos.

Las autoridades públicas podrían actuar reforzando los cribados sistemáticos desde la entrada en la escuela. Herramientas adaptadas a las diferencias culturales y lingüísticas facilitarían el diagnóstico. La participación de intérpretes y una mayor sensibilización de los profesionales sobre las realidades de las familias migrantes también son esenciales. Estas medidas permitirían reducir las desigualdades en el acceso a la atención médica y mejorar el futuro de estos niños.


Crédits

Étude source

DOI : https://doi.org/10.1007/s40489-026-00571-z

Titre : Prevalence of Neurodevelopmental Disorders Among Preschool Children of Migrants and Refugees in High-Income Western Countries: A Systematic Review and Meta-analysis

Revue : Review Journal of Autism and Developmental Disorders

Éditeur : Springer Science and Business Media LLC

Auteurs : Kh Shafiur Rahaman; Caroline Mills; Resom Berhe Gebremariam; James Rufus John; Mythily Subramanium; Kanchana Ekanayake; Valsamma Eapen; Amit Arora

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