{"id":37,"date":"2026-06-05T01:18:10","date_gmt":"2026-06-04T23:18:10","guid":{"rendered":"https:\/\/theinternationaljournal.media\/es\/2026\/06\/05\/las-infecciones-resistentes-a-los-antibioticos-en-pacientes-con-covid-19-aceleran-la-era-postantibiotica\/"},"modified":"2026-06-05T01:19:17","modified_gmt":"2026-06-04T23:19:17","slug":"las-infecciones-resistentes-a-los-antibioticos-en-pacientes-con-covid-19-aceleran-la-era-postantibiotica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theinternationaljournal.media\/es\/2026\/06\/05\/las-infecciones-resistentes-a-los-antibioticos-en-pacientes-con-covid-19-aceleran-la-era-postantibiotica\/","title":{"rendered":"\u00bfLas infecciones resistentes a los antibi\u00f3ticos en pacientes con COVID-19 aceleran la era postantibi\u00f3tica?"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/theinternationaljournal.media\/\/es\/wp-content\/uploads\/shared\/WhatsApp Image 2026-01-07 at 23.00.55 (1).jpeg\" alt=\"\u00bfLas infecciones resistentes a los antibi\u00f3ticos en pacientes con COVID-19 aceleran la era postantibi\u00f3tica?\" class=\"featured-image\" \/>\u00ab`html<\/p>\n<h1>\u00bfLas infecciones resistentes a los antibi\u00f3ticos en pacientes con COVID-19 aceleran la era postantibi\u00f3tica?<\/h1>\n<p>La pandemia de COVID-19 ha alterado profundamente el manejo de los pacientes en cuidados intensivos, al tiempo que ha exacerbado otro gran desaf\u00edo de la medicina moderna: la resistencia a los antibi\u00f3ticos. Entre 2020 y 2022, un estudio realizado en una unidad de cuidados intensivos brasile\u00f1a revel\u00f3 que casi el 29 % de los pacientes con formas graves de COVID-19 desarrollaron infecciones nosocomiales, es decir, contra\u00eddas en el hospital. Estas infecciones, a menudo causadas por bacterias multirresistentes, prolongaron las estancias en cuidados intensivos y aumentaron la tasa de mortalidad, ya elevada al 54,4 %.<\/p>\n<p>Las infecciones m\u00e1s frecuentes fueron las neumon\u00edas bajo ventilaci\u00f3n mec\u00e1nica y las infecciones en la sangre. Las bacterias implicadas eran mayoritariamente bacilos Gram negativos, como <em>Acinetobacter baumannii<\/em> y <em>Klebsiella pneumoniae<\/em>, dos especies conocidas por su resistencia a los carbapenems, una clase de antibi\u00f3ticos de \u00faltimo recurso. Casi el 94 % de las cepas de <em>Acinetobacter baumannii<\/em> y el 86 % de las de <em>Klebsiella pneumoniae<\/em> identificadas en este estudio presentaban esta resistencia. Esta situaci\u00f3n limita dr\u00e1sticamente las opciones terap\u00e9uticas disponibles, ya que los carbapenems suelen utilizarse como \u00faltimo recurso para tratar infecciones graves.<\/p>\n<p>Otro fen\u00f3meno preocupante observado fue que el 21,4 % de las bacterias Gram negativas aisladas eran naturalmente resistentes a la polimixina B, un antibi\u00f3tico potente generalmente eficaz contra las cepas multirresistentes. Entre estas bacterias se encuentran <em>Serratia<\/em>, <em>Providencia stuartii<\/em>, <em>Burkholderia cepacia<\/em> y <em>Stenotrophomonas maltophilia<\/em>. La presencia de estos pat\u00f3genos complica a\u00fan m\u00e1s el manejo, ya que reducen la eficacia de los tratamientos disponibles. Adem\u00e1s, <em>Ralstonia mannitolilytica<\/em>, aunque menos conocida, tambi\u00e9n se identific\u00f3 como presentaba una sensibilidad reducida a las polimixinas.<\/p>\n<p>Los pacientes infectados por cepas resistentes a los carbapenems ten\u00edan un riesgo de muerte casi tres veces mayor que los dem\u00e1s. Esta asociaci\u00f3n fue confirmada por un an\u00e1lisis estad\u00edstico exhaustivo, que tambi\u00e9n mostr\u00f3 que la ventilaci\u00f3n mec\u00e1nica, a menudo indispensable para los casos graves de COVID-19, multiplicaba por m\u00e1s de cuatro el riesgo de mortalidad. Este v\u00ednculo se explica en parte por el hecho de que la ventilaci\u00f3n mec\u00e1nica refleja un deterioro cl\u00ednico avanzado, pero tambi\u00e9n por el mayor riesgo de infecciones nosocomiales relacionado con el uso prolongado de dispositivos invasivos como cat\u00e9teres o tubos endotraqueales.<\/p>\n<p>Los hongos, en particular los del g\u00e9nero <em>Candida<\/em>, tambi\u00e9n desempe\u00f1aron un papel no desde\u00f1able, representando el 13,1 % de las infecciones nosocomiales. Su presencia fue especialmente marcada en las infecciones en la sangre, donde constitu\u00edan el 25,5 % de los casos. Este aumento de las candidemias en pacientes con COVID-19 en cuidados intensivos se explica por el debilitamiento del sistema inmunitario, a menudo agravado por el uso de corticoides en altas dosis para combatir la inflamaci\u00f3n pulmonar grave. Estos tratamientos, aunque necesarios para salvar vidas, tambi\u00e9n han favorecido el desarrollo de infecciones oportunistas.<\/p>\n<p>El estudio tambi\u00e9n puso de relieve una paradoja cl\u00ednica: a pesar de una tasa muy baja de coinfecciones bacterianas confirmadas al ingreso, m\u00e1s del 87 % de los pacientes recibieron antibi\u00f3ticos desde su llegada al hospital. Esta pr\u00e1ctica, motivada por la dificultad de distinguir una infecci\u00f3n viral de una sobreinfecci\u00f3n bacteriana, ha contribuido a ejercer una presi\u00f3n selectiva intensa sobre las bacterias, acelerando as\u00ed la aparici\u00f3n de resistencias. Los tratamientos iniciales m\u00e1s frecuentes asociaban ceftriaxona y azitromicina, una combinaci\u00f3n com\u00fanmente utilizada para las neumon\u00edas adquiridas en la comunidad. Sin embargo, ensayos cl\u00ednicos han demostrado desde entonces que la azitromicina no aporta ning\u00fan beneficio en el tratamiento del COVID-19, lo que plantea preguntas sobre el uso excesivo de este antibi\u00f3tico.<\/p>\n<p>Las estancias prolongadas en cuidados intensivos, a menudo necesarias para los pacientes m\u00e1s graves, tambi\u00e9n desempe\u00f1aron un papel clave. Los pacientes que desarrollaron una infecci\u00f3n nosocomial permanecieron en promedio 15 d\u00edas en cuidados intensivos, frente a solo 7 d\u00edas para aquellos sin infecci\u00f3n. En los supervivientes, esta diferencia fue a\u00fan m\u00e1s marcada: 19 d\u00edas con infecci\u00f3n frente a 6 d\u00edas sin ella. Estas estancias prolongadas no solo aumentan el riesgo de infecciones secundarias, sino tambi\u00e9n los costos y la carga de trabajo para los equipos de salud, ya muy presionados por la pandemia.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las infecciones nosocomiales ocurrieron en 2021, a\u00f1o en el que la unidad de cuidados intensivos recibi\u00f3 el mayor n\u00famero de pacientes, con 229 admisiones frente a 71 en 2020. Este aumento brusco agot\u00f3 los recursos disponibles, incluido el personal sanitario y los equipos de protecci\u00f3n, creando un entorno propicio para la propagaci\u00f3n de infecciones. En 2022, aunque se mantuvo la capacidad de la unidad, el n\u00famero de admisiones disminuy\u00f3 y, con \u00e9l, el n\u00famero de infecciones, lo que sugiere que la experiencia adquirida y la mejora de los protocolos de prevenci\u00f3n pudieron haber jugado un papel protector.<\/p>\n<p>Las bacterias Gram positivas, como <em>Enterococcus faecalis<\/em> o <em>Staphylococcus epidermidis<\/em>, eran menos frecuentes, pero su presencia en las infecciones en la sangre recuerda que los dispositivos m\u00e9dicos invasivos, como los cat\u00e9teres venosos centrales, siguen siendo una puerta de entrada importante para estos pat\u00f3genos. Su tratamiento, aunque a menudo m\u00e1s sencillo que el de las bacterias Gram negativas, requiere una vigilancia aumentada para evitar complicaciones.<\/p>\n<p>Este estudio ilustra c\u00f3mo la pandemia de COVID-19 ha actuado como un acelerador de la crisis de resistencia a los antibi\u00f3ticos. Las condiciones extremas encontradas en cuidados intensivos, con un uso masivo de antibi\u00f3ticos de amplio espectro y una saturaci\u00f3n de los servicios, han favorecido la aparici\u00f3n y diseminaci\u00f3n de cepas bacterianas resistentes. Las proyecciones antes de la pandemia ya estimaban que las infecciones resistentes podr\u00edan causar hasta 10 millones de muertes al a\u00f1o para 2050, superando as\u00ed la mortalidad combinada del c\u00e1ncer, la diabetes y los accidentes de tr\u00e1fico. La reciente crisis sanitaria probablemente ha acelerado esta tendencia, haciendo m\u00e1s urgente que nunca la necesidad de fortalecer las estrategias de prevenci\u00f3n de infecciones y de gesti\u00f3n de los antibi\u00f3ticos.<\/p>\n<p>\u00ab`<\/p>\n<hr>\n<h2>Cr\u00e9dits<\/h2>\n<h3>\u00c9tude source<\/h3>\n<p><strong>DOI\u00a0:<\/strong> <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1186\/s12982-026-02190-9\" target=\"_blank\">https:\/\/doi.org\/10.1186\/s12982-026-02190-9<\/a><\/p>\n<p><strong>Titre\u00a0:<\/strong> Multidrug resistant infections in COVID-19 patients drive the transition toward a post antibiotic era<\/p>\n<p><strong>Revue : <\/strong> Discover Public Health<\/p>\n<p><strong>\u00c9diteur : <\/strong> Springer Science and Business Media LLC<\/p>\n<p><strong>Auteurs : <\/strong> Alex Mauricio Garcia Santos; Eliane Campos Coimbra; Jakson Gomes Figueiredo; Jo\u00e3o Vitor Alves de Menezes Feitosa; Diego Lins Guedes<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab`html \u00bfLas infecciones resistentes a los antibi\u00f3ticos en pacientes con COVID-19 aceleran la era postantibi\u00f3tica? 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