Las infecciones siguen siendo una amenaza mayor para los niños en el mundo

Las infecciones siguen siendo una amenaza mayor para los niños en el mundo

En 2021, las enfermedades infecciosas causadas por bacterias y virus provocaron más de un millón de muertes en niños de 0 a 14 años en todo el mundo. Entre estas enfermedades, los trastornos digestivos encabezan la lista con más de 600.000 fallecidos, seguidos de las infecciones de las vías respiratorias bajas y las meningitis. La bacteria Streptococcus pneumoniae es la más letal, responsable de 173.000 muertes, y domina en 18 de las 21 regiones estudiadas, con las tasas más altas observadas en Oceanía. También es la principal causa de discapacidades y de pérdida de años de vida saludable, al igual que el rotavirus, que afecta principalmente a los más pequeños.

Las regiones menos desarrolladas, en particular el África subsahariana, soportan la carga más pesada. Los recién nacidos son los más afectados, con riesgos aumentados durante la primera semana de vida. Los niños varones también sufren un impacto mayor que las niñas, una diferencia que podría explicarse por vulnerabilidades biológicas. Las infecciones por Klebsiella pneumoniae son especialmente peligrosas para los bebés, mientras que Streptococcus pneumoniae se convierte en la principal amenaza después del período neonatal.

Las proyecciones para 2050 indican una disminución general de estas enfermedades, pero algunas, como las infecciones respiratorias causadas por Mycoplasma pneumoniae, las meningitis provocadas por Neisseria meningitidis o los trastornos digestivos relacionados con bacterias como Salmonella y el norovirus, seguirán siendo desafíos importantes. Esta disminución desigual se explica en parte por la mejora de las condiciones socioeconómicas, medidas por un indicador que combina ingresos, educación y tasa de fecundidad. Cuanto más alto es este indicador, menor es la carga de enfermedades, excepto en el caso de los niños varones, donde la relación es menos clara.

Las vacunas ya han permitido reducir fuertemente la mortalidad relacionada con patógenos como Haemophilus influenzae, pero su eficacia varía según las regiones. En los países de bajos ingresos, la cobertura vacunal sigue siendo insuficiente, y la aparición de cepas resistentes a los antibióticos complica aún más la lucha contra estas infecciones. Los cuidados prenatales y las medidas de higiene en los servicios de neonatología también podrían desempeñar un papel clave para limitar las transmisiones.

Las diferencias entre niños y niñas se observan en casi todas las categorías de enfermedades, con una carga sistemáticamente más alta para los primeros. Esto podría estar relacionado con diferencias inmunitarias o anatómicas, aunque las razones exactas aún no están del todo claras. Las regiones más pobres, donde el acceso al agua potable y a la atención médica es limitado, siguen pagando el tributo más alto, especialmente frente a las enfermedades digestivas.

Las previsiones sugieren que, sin esfuerzos adicionales, ciertas infecciones podrían incluso reaparecer, en particular debido a la resistencia a los antibióticos o a las lagunas en las campañas de vacunación. Las estrategias futuras deberán, por lo tanto, combinar vacunación, prevención de infecciones en recién nacidos, gestión racional de los antibióticos y fortalecimiento de los sistemas de salud para reducir estas desigualdades persistentes.


Crédits

Étude source

DOI : https://doi.org/10.1007/s15010-026-02863-2

Titre : Global, regional, and national burden of pathogen-attributable infectious diseases in children by age and sex, 1990–2021: a systematic analysis

Revue : Infection

Éditeur : Springer Science and Business Media LLC

Auteurs : Xin Zhao; Zenghou Liu; Yanwei Wang; Yanhua Wang; Wendi Zhang; Xiaoxin Wang; Dalu Song; Zhuohui Zhao; Xin Liu

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